🔨 EL CLAVO Y EL MARTILLO 🔨
Un día, el clavo le preguntó al martillo:
—¿Por qué siempre eres tú quien me golpea?
El martillo respondió con calma:
—No lo hago para hacerte daño,
lo hago para ayudarte a cumplir tu propósito.
—Pero duele —respondió el clavo.
—Lo sé —dijo el martillo—,
pero sin ese golpe nunca entrarías en la madera,
nunca quedarías firme,
nunca sostendrías nada importante.
El clavo, pensativo, volvió a preguntar:
—¿Y tú no te cansas de golpear?
—Claro que sí —contestó el martillo—,
pero vale la pena cuando sé que gracias a eso
estás cumpliendo tu misión.
El clavo guardó silencio…
y luego dijo con una leve sonrisa:
—Gracias por empujarme aunque duela.
Gracias por no dejarme a medias.
✨ Moraleja ✨
A veces la vida nos golpea
no para destruirnos,
sino para colocarnos exactamente
en el lugar donde debemos estar.
Porque incluso el dolor,
cuando tiene sentido,
también es una forma de avanzar.

0 Comentarios